La ciudad de Salta acaba de dar un paso estructural hacia el futuro. El 15 de diciembre de 2025, el Concejo Deliberante sancionó el nuevo Código de Planeamiento Urbano Ambiental (CPUA), una herramienta que redefine cómo, dónde y para qué crecerá la capital salteña durante los próximos 20 o 30 años.
No se trata solo de un cambio normativo: es un nuevo contrato urbano que conecta desarrollo, ambiente, inversión y calidad de vida, en línea directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
El nuevo Código reemplaza una normativa que había quedado desactualizada frente al crecimiento real de la ciudad y su área metropolitana. Busca ordenar el territorio con criterios ambientales, sociales y económicos, integrando planificación urbana, gestión del suelo y gobernanza.
Entre sus ejes principales se destacan:
- Planificación urbana integral con enfoque ambiental.
- Reglas claras para el uso del suelo y la edificación.
- Instrumentos de desarrollo urbano sostenible.
- Protección de áreas naturales y del patrimonio arquitectónico.
- Participación ciudadana a través de organismos consultivos.
“El Código viene a marcar un antes y un después. Genera reglas de juego más claras, amplía la base de suelo disponible para edificar y ordena indicadores que antes no existían”, explica el arquitecto Ricardo Aguiar, desarrollador inmobiliario y uno de los profesionales que viene difundiendo activamente los alcances de la nueva normativa.
Ciudades sostenibles: el vínculo directo con los ODS
El CPUA se alinea de forma explícita con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible:
ODS 11 – Ciudades y comunidades sostenibles
Establece un marco para un crecimiento urbano equilibrado, con densidades planificadas, corredores urbanos, uso mixto del suelo y acceso a servicios, reduciendo desigualdades territoriales.
ODS 13 – Acción por el clima
Incorpora infraestructura verde, planificación adaptada al cambio climático y evaluaciones de impacto ambiental y social para proyectos urbanos.
ODS 15 – Vida de ecosistemas terrestres
Regula el uso del suelo, protege áreas naturales, reservas y espacios abiertos dentro del ejido urbano.
ODS 16 – Instituciones sólidas
Fortalece la gobernanza urbana mediante el Consejo Municipal de Desarrollo Urbano Ambiental (CoMDUA) y sistemas de planificación, monitoreo y participación ciudadana.
Cinco partes, una visión integral
El Código se estructura en cinco grandes bloques:
Desarrollo Urbano Ambiental, con principios, modelo de ciudad y zonificación.
Sistema Municipal de Gestión de Planeamiento, que articula planificación y control.
Instrumentos de Desarrollo Urbano Sustentable, incluyendo captura de plusvalía urbana y evaluación ambiental estratégica.
Régimen Urbanístico, que define alturas, FOS, FOT, actividades y protección patrimonial.
Procedimientos y sanciones, para garantizar cumplimiento y transparencia.
Corredores urbanos
Uno de los cambios más relevantes es la definición de corredores urbanos, que permite mayor altura y densidad sobre arterias amplias, mejorando el paisaje urbano, la ventilación, el asoleamiento y el aprovechamiento del suelo.
Desarrollo, inversión y déficit habitacional
En un contexto de crisis inmobiliaria y déficit histórico de vivienda, el nuevo Código busca activar inversión privada sin perder control público. “Durante años el uso del suelo fue cada vez más restrictivo. Hoy se amplían áreas, se redefinen densidades y se genera previsibilidad”, señala Aguiar.
Sin embargo, advierte un desafío clave: la falta de información. Muchos propietarios aún desconocen que sus terrenos cambiaron de categoría y valor. “La ciudad cambió, pero la gente todavía no lo sabe”, resume al tiempo que ofrece su asesoría a todos los interesados en el tema, tanto particulares como profesionales ya que «el camino es abrir los canales de acceso a la información», invitó.
Un instrumento clave para la Salta del futuro
El CPUA no es una solución mágica, pero sí una herramienta estratégica. Su impacto dependerá de cómo se implemente, controle y socialice. Desde una mirada ODS, el desafío es que el crecimiento urbano no solo sea más grande, sino más justo, resiliente y sostenible. Salta ya tiene el mapa. Ahora empieza el verdadero recorrido.

